La incertidumbre política generada por la segunda vuelta presidencial comenzó a impactar en las decisiones de inversión vinculadas al sector minero peruano. Fondos internacionales y capitales orientados a actividades extractivas han optado por pausar temporalmente nuevos proyectos hasta conocer quién asumirá la presidencia tras el balotaje del próximo 7 de junio, según advirtieron representantes del sector financiero y casas de bolsa.
De acuerdo con especialistas consultados por Gestión, el flujo de inversiones internacionales se encuentra actualmente en evaluación debido al temor de que un eventual gobierno con posiciones consideradas “antimercado” modifique las reglas económicas o impulse medidas que afecten la estabilidad jurídica. Ricardo Carrión, socio gerente de Kallpa SAB, sostuvo que los inversionistas extranjeros mantienen una actitud de expectativa antes de decidir el destino de nuevos capitales en el país.
El análisis ocurre en un contexto particularmente favorable para la minería mundial, impulsado por el alza sostenida de los precios de los metales. El oro, considerado activo refugio en medio de tensiones geopolíticas, acumula un incremento de 41% en el último año en los mercados internacionales. Además, especialistas remarcaron que la transición energética global mantiene elevada la demanda de cobre y otros minerales estratégicos, lo que convierte al Perú en un destino potencialmente atractivo para nuevas inversiones.
Sin embargo, diversos ejecutivos del sector advirtieron que la incertidumbre electoral podría provocar un costo económico importante para el país. Carrión indicó que, bajo un escenario político favorable a la inversión privada, el Perú podría acelerar significativamente su crecimiento económico gracias al desarrollo de proyectos como Tía María y Zafranal. Según explicó, mantener tasas de crecimiento cercanas al 3% impediría reducir con mayor rapidez la informalidad y las brechas sociales.
Por su parte, representantes de firmas internacionales señalaron que actualmente existe interés de capitales extranjeros por invertir en países emergentes, aunque ahora los fondos son más selectivos y exigen condiciones de estabilidad antes de comprometer recursos. También señalaron que en el Perú existen entre 30 y 40 proyectos mineros greenfield pendientes de ejecución, cuya puesta en marcha dependerá en gran medida del escenario político que surja después de la segunda vuelta.
Además del impacto directo en minería, la paralización temporal de inversiones también afectaría a sectores vinculados como servicios, logística y proveedores especializados. Analistas advirtieron que el país podría desaprovechar una coyuntura internacional favorable para captar capitales en un momento donde otros mercados emergentes compiten activamente por atraer inversión extranjera.
Fuente: CanalB
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