Por Hugo Guerra, publicado en Expreso
Inicialmente fui reacio a calificar al proceso electoral de fraude. Preferí aludir a errores, fallos, deficiencias, etc. Pero, ante denuncias y pruebas sobre extraños manejos en la ONPE, la renuncia precipitada de Corvetto, la manipulación informática, la aparición de actas fantasma y otros tantos vicios, ahora estoy convencido de que el fraude sí existe, todavía está en marcha y se ha direccionado contra Rafael López Aliaga, dañando colateralmente a otros candidatos como Nieto.
No confío en la ONPE, donde sigue incrustado el entorno corrupto de Corvetto, y tampoco en el JNE, que cándidamente sostiene que lo “engañaron” y propone una auditoría que solo tendrá validez si la hacen expertos internacionales bajo supervisión de todos los partidos. Rechazo, asimismo, que se persista en cumplir un cronograma oficial que podría terminar en resultados legales, pero ilegítimos. Y, si se atreven a proclamar a vencedores de la primera vuelta en las condiciones actuales, estaré en primera línea acusando de golpismo a la ONPE, al JNE y al gobierno de Balcázar.
En este punto debo hacer un disclaimer rotundo. En un programa que se transmite en Panamericana TV entrevisté a un general retirado que propone como solución un “golpe democrático” transitorio y restaurador. Como hombre de derecho, rechazo rotundamente cualquier solución no constitucional; por lo mismo, abomino también de medidas inconstitucionales, tipo la convocatoria a una Constituyente.
Como era previsible, los perros comunistas y la progresía ya saltaron para acusarme de golpista. Son unos babiecas. Fui procesado por orden de Vladimiro Montesinos; por mi causa envié 8 años a prisión al juez supremo Rodríguez Medrano; fui cofundador del Consejo de la Prensa y vicepresidente para el Perú de la SIP; por llamar prensa basura a un programa televisivo me botaron como colaborador y directivo de El Comercio después de 35 años; América TV me querelló y solo se desistió el día anterior a la sentencia porque advertí que, vía la exceptio veritatis, tendrían que probar que la DEA estaba investigando a Keiko Fujimori (a quien no conozco personalmente) por lavado de activos a menos de una semana de la segunda vuelta de 2016.
Nunca he recibido plata de Montesinos ni de Odebrecht ni me he arrastrado como las sabandijas caviares que parasitan al Estado. De modo que hoy tengo la autoridad moral para opinar que sí hay fraude y que los rojos asesinos y los caviares que defienden ilegalmente a Sánchez son lo que son: una basura.
Fuente: CanalB
El embajador Bernie Navarro destacó…
El abogado Lucas Ghersi sostuvo…
El candidato presidencial de…
El líder de Renovación Popular,…
El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo,…