Opinión

El quinquenio de la reconstrucción y reconciliación nacional; por Rafael Belaunde Llosa

Publicado el 16 de junio de 2026

Por Rafael Belaunde Llosa, publicado en Perú21

 

Keiko Fujimori ha sido electa presidenta del Perú. Si bien aguarda la declaración formal por parte del Jurado Nacional de Elecciones, el veredicto popular está dado. En esta cuarta segunda vuelta consecutiva, la mayoría de los peruanos le hemos dado con nuestro voto el mandato popular para que dirija los destinos del Perú durante los próximos cinco años.

 

Su camino a la presidencia ha sido largo y empedrado, no ajeno a controversias, pesares, decepciones e injusticias judiciales. Su triunfo es también un testimonio de resiliencia y determinación, condiciones que, sin duda, le serán útiles en el ejercicio de la presidencia, más aún en el contexto de profunda polarización y crispación política que vivimos.


Keiko Fujimori recibe un país severamente golpeado en su institucionalidad, con 8 presidentes en los últimos 10 años, una economía estancada pese a un excepcional entorno internacional, una profunda fractura social, especialmente en el sur del país, y una polarización política que mantiene a la población dividida en dos partes prácticamente iguales.

 

Entre los principales desafíos de su quinquenio están reencontrar el camino del crecimiento económico, con inversión y generación de empleo; reinstitucionalizar el Perú, en especial reempoderar la investidura presidencial, tan desprestigiada y devaluada en sus atribuciones, devolviéndole al Perú el sistema semipresidencialista que la Constitución prevé. Final y centralmente, lograr la reconciliación entre los peruanos, condición indispensable para construir un proyecto nacional de largo plazo.


La reconciliación nacional deberá empezar por cerrar las profundas brechas sociales y territoriales que separan a Lima del sur andino y de las regiones históricamente olvidadas. No habrá estabilidad política duradera mientras millones de peruanos sigan sintiendo que el crecimiento económico no llega a sus hogares ni comunidades.

 

El Perú requiere recuperar la confianza. Confianza para invertir, emprender, generar empleo y para que nuestros jóvenes vuelvan a creer en el futuro. Sin crecimiento económico no será posible reducir la pobreza ni sostener programas sociales. Pero sin estabilidad política e institucional tampoco habrá crecimiento sostenible.

 

La historia suele ofrecer pocas oportunidades para cambiar el rumbo de una nación. Keiko Fujimori tiene hoy la posibilidad de liderar no solo un nuevo gobierno, sino el inicio de una etapa de reconstrucción institucional, recuperación económica y reconciliación entre los peruanos. El éxito de su gobierno dependerá de su capacidad para comprender la dimensión histórica del momento que le toca conducir.

 

 

 

Fuente: CanalB

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