Un estudio internacional realizado en Noruega encontró que el consumo moderado de café se asocia con una mayor longitud de los telómeros —un indicador del envejecimiento celular— en personas con trastornos mentales graves, como esquizofrenia y trastornos afectivos. La investigación analizó a 436 pacientes y sugiere que beber entre tres y cuatro tazas diarias podría relacionarse con una edad biológica aproximadamente cinco años menor en comparación con quienes no consumen café.
La investigación, de diseño transversal, evaluó la longitud de los telómeros en leucocitos mediante pruebas genéticas y comparó los resultados con el consumo autodeclarado de café. Los participantes fueron clasificados según su ingesta diaria en cuatro grupos: no consumidores, quienes bebían entre una y dos tazas, entre tres y cuatro tazas, y cinco o más tazas al día. Los resultados mostraron una relación en forma de “J” invertida, con un punto óptimo en el consumo de tres a cuatro tazas.
Los autores hallaron que los pacientes que consumían café dentro del rango recomendado por las autoridades sanitarias presentaban telómeros significativamente más largos que los no consumidores, incluso tras ajustar por factores como edad, sexo, tabaquismo y uso de medicación psiquiátrica. En contraste, el beneficio tendía a disminuir cuando el consumo superaba las cuatro tazas diarias.
Según los investigadores, el efecto protector podría explicarse por las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias del café, que ayudarían a reducir el estrés oxidativo y la inflamación crónica, procesos vinculados al acortamiento de los telómeros. Estas vías biológicas son especialmente relevantes en personas con trastornos mentales graves, quienes suelen presentar un envejecimiento celular acelerado y una esperanza de vida menor que la población general.
El estudio también señala que los pacientes con esquizofrenia tendieron a consumir más café que aquellos con trastornos afectivos, y que el tabaquismo —frecuente en esta población— podría influir en los patrones de consumo debido a su efecto sobre el metabolismo de la cafeína. No obstante, los análisis no encontraron diferencias significativas en el impacto del café según el sexo o el tipo de diagnóstico.
Los autores advierten que los resultados deben interpretarse con cautela, ya que el estudio se basó en datos autodeclarados y no distinguió entre tipos de café ni otras fuentes de cafeína. Aun así, concluyen que el consumo moderado de café podría tener un rol potencialmente beneficioso en el envejecimiento biológico de personas con trastornos mentales graves, lo que abre la puerta a nuevas investigaciones sobre hábitos de consumo y salud celular en esta población.
Fuente: CanalB
La noche del 26 de diciembre…
El Ministerio de Energía y Minas…
Talleyrand, Metternich, Kissinger,…
El Perú cerró el año 2025 con…
El Jurado Electoral Especial…