Internacional

Analistas apuntan al rol de las Avispas Negras como fuerza cubana clave en la seguridad de Nicolás Maduro

Publicado el 07 de enero de 2026

El reconocimiento del régimen cubano de que 32 ciudadanos de la isla murieron durante la operación militar de Estados Unidos en Caracas, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, volvió a poner en el centro del debate el papel de las tropas especiales de Cuba en la estructura de seguridad venezolana.

 

Aunque La Habana afirmó que los fallecidos cumplían misiones oficiales a solicitud de instituciones venezolanas, persisten interrogantes sobre su identidad, funciones y el verdadero alcance de su despliegue. Investigadores como María Werlau sostienen que el anillo de seguridad del mandatario estaba compuesto por cerca de 140 cubanos, mientras circulan informaciones sobre heridos graves entre los efectivos.

 

Entre los señalados como responsables de custodiar a Maduro figuran las llamadas Avispas Negras, temidas unidades élite de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba. Estas tropas, creadas en la década de 1980 por orden de Raúl Castro, cuentan con entrenamiento especializado y preparación extrema en supervivencia, tácticas militares, control urbano y operaciones encubiertas, con formación aportada por asesores vietnamitas, norcoreanos, chinos y rusos. Analistas de seguridad recuerdan que su historial incluye operaciones internas en Cuba y despliegues para control y represión de protestas.

 

Diversas organizaciones y testimonios han señalado que integrantes de estas fuerzas participaron en la respuesta represiva al estallido social del 11 de julio de 2021 en Cuba, cuando miles de ciudadanos salieron a las calles para exigir libertades. Videos difundidos entonces mostraron a efectivos golpeando manifestantes, custodiando ciudades con armamento y acompañados de perros, en acciones que fueron interpretadas como un mecanismo de intimidación y control social. Ese tipo de despliegue alimenta las versiones que señalan su presencia operativa en Venezuela y su rol asesor dentro de los aparatos de seguridad del chavismo.

 

Exfuncionarios y especialistas venezolanos sostienen que la influencia cubana en el esquema de seguridad de Caracas se consolidó tras el intento de golpe de 2002 contra Hugo Chávez. Desde ese momento, afirman, La Habana habría asumido tareas de inteligencia, contrainteligencia, asesoría en control de protestas, infiltración de sectores opositores y técnicas de sometimiento. Según el analista Juan Antonio Blanco, estas unidades habrían orientado incluso la ubicación de francotiradores durante manifestaciones y el diseño de operaciones para neutralizar liderazgos disidentes.

 

El vínculo entre Cuba y Venezuela también se proyecta sobre la estructura política del chavismo. Maduro, formado en la Universidad del Partido Comunista de Cuba “Ñico López”, es descrito por investigadores como una figura políticamente alineada con La Habana desde sus primeros años, lo que explicaría, según esa lectura, la confianza estratégica depositada en fuerzas cubanas para su protección personal. A ello se suma la afirmación de que Cuba utiliza territorio venezolano para operar redes de influencia y estructuras vinculadas al crimen organizado trasnacional, en un esquema donde la isla aporta inteligencia y Venezuela recursos.

 

Las proyecciones sobre el número de efectivos cubanos en territorio venezolano varían, pero algunos cálculos elevan la cifra hasta los 20.000, incluyendo tanto militares como personal encubierto bajo misiones civiles. En este escenario, la muerte de los 32 cubanos confirmada por La Habana representa para los analistas una evidencia del profundo involucramiento cubano en Venezuela y reabre el debate sobre la dimensión militar, política y de seguridad que ha adquirido esta relación, en medio de la nueva etapa que atraviesa el país tras la intervención estadounidense.

 

 

 

Fuente: CanalB

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