El presidente venezolano Nicolás Maduro fue trasladado este lunes bajo un amplio despliegue de seguridad a un tribunal federal de Nueva York, donde realizó su primera comparecencia ante la justicia estadounidense tras haber sido capturado por fuerzas especiales de Estados Unidos. El mandatario llegó al helipuerto del Downtown Manhattan y luego fue conducido al tribunal federal Daniel Patrick Moynihan, donde debía responder por graves cargos federales.
Según las autoridades estadounidenses, Maduro enfrenta acusaciones que incluyen narcoterrorismo, conspiración, narcotráfico, blanqueo de capitales y posesión de armas automáticas. El mandatario se encontraba detenido en Brooklyn desde la noche del sábado, y la audiencia inicial fue programada para el mediodía, hora local, marcando un hecho sin precedentes en la relación entre ambos países.
De manera paralela a la comparecencia judicial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su presión política sobre la dirigencia venezolana y afirmó que Washington está ahora “al mando” en Venezuela tras la captura de Maduro. El mandatario estadounidense reclamó públicamente “acceso total” al país y sostuvo que el embargo petrolero sigue vigente, pese a reportes de la salida de varios buques cargados con crudo venezolano.
En Caracas, el Tribunal Supremo de Justicia designó a Delcy Rodríguez como presidenta interina, quien convocó a su primer Consejo de Ministros y anunció la conformación de una comisión para gestionar la liberación de Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Rodríguez manifestó, además, su disposición a cooperar con Estados Unidos en el marco de relaciones “equilibradas y respetuosas”, basadas en la igualdad soberana y la no injerencia.
La crisis venezolana también llegó al plano internacional, con una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas convocada para analizar la captura de Maduro y los recientes bombardeos sobre Caracas. En ese contexto, la Unión Europea reiteró su llamado a una transición democrática que incluya a los principales líderes opositores y al respeto de los procesos electorales.
Desde el exilio en España, el opositor Edmundo González Urrutia calificó la detención de Maduro como un “paso importante, pero insuficiente”, y exigió la liberación de todos los presos políticos, así como el reconocimiento de los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024, que él sostiene haber ganado. Mientras tanto, el desarrollo del proceso judicial en Nueva York se perfila como un punto de inflexión con profundas repercusiones políticas y diplomáticas para Venezuela y la región.
Fuente: CanalB
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