Por Carlos E. Gálvez Pinillos, expresidente de la SNMPE
La educación escolar debe:
Esta tarea requiere; maestros decentes y calificados para la tarea, no incapaces ni inmorales, menos gente con antecedentes policiales y judiciales. Y, un espacio educativo bien puesto, limpio, que alimente la autoestima del alumno, induzca a la disciplina, la higiene y el respeto a los demás.
Sucesivos gobiernos, han dejado que la infraestructura educativa se destruya sin remedio y no han hecho los mínimos esfuerzos por mantenerlos y reemplazarlos.
Todo esto, significa una brecha de inversión estimada en US$53 mil millones.
El Estado está construyendo aproximadamente 1,000 colegios por año. Obviamente, a este ritmo, necesitaríamos más de medio siglo para cerrar esta brecha de 54 mil colegios. Si queremos elevar el nivel educativo, levantar la moral de nuestros estudiantes y generar un punto de inflexión notorio en la educación de nuestros niños y jóvenes, debemos construir no menos de 5,000 colegios por año y cambiar ciertos patrones de conducta, introduciendo disciplinas de mantenimiento e involucrar a maestros, padres y niños en estas actividades.
No es aceptable que, el espectáculo de los meses de marzo, sea el reclamo por la situación calamitosa de aulas, baños, techos y carpetas en todos los colegios. En mis tiempos de escolar, a fines de noviembre de cada año, los alumnos llevábamos lijas, barniz y los materiales necesarios para dejar impecables nuestras propias carpetas y que sean recibidas así, por los alumnos del año siguiente. Al término del año escolar, se debe tener programado el plan de mantenimiento de techos, pintura, baños y sistemas eléctricos y sanitarios, de modo tal que, al inicio de clases en marzo, todo esté en óptimas condiciones.
Por supuesto que, lo que requerimos es, fundamentalmente, un shock de inversión en infraestructura educativa. Para esto, necesitamos planificar colegios modulares, con planos estándar, mobiliario estándar y tendríamos que manejar APPs (alianzas público privadas), OxI (obras por impuestos) y, haber convocado y precalificado, empresas constructoras debidamente certificadas y normalizadas, para ejecutar este ambicioso plan.
Para la ejecución de este proyecto de infraestructura educativa, debemos ser disruptivos y, es indispensable tener un equipo profesional de primer nivel, que diseñe, planifique y supervise la construcción, pensando “fuera de la caja”. No podemos permitir la corrupción.
Debemos definir los estándares de diseño para costa, sierra y selva, los estándares y normas de calidad de los materiales, que permitan mitigar el impacto del clima y condiciones meteorológicas, tanto para los alumnos en tiempo de clases, como para la infraestructura misma por estar expuesta al sol, lluvias, frío y nieve o granizo extremo, así como cambios bruscos de temperaturas, dilatación y contracción, durante su vida útil.
Definidos los paquetes, debemos de usar procesos constructivos y materiales, que ya han sido probados con éxito en otros países, sabiendo que nos permitirían construcciones permanentes, no temporales, reducir los tiempos de construcción al 50% de lo requerido con métodos convencionales y con costos más reducidos.
El mercado ofrece ahora, opciones para climas de costa, sierra y selva, con ventajas de aprovechamiento de las condiciones climáticas, que permiten ventilación y abrigo, así como ahorro de energía. Las alternativas son:
La IA sugiere:
Este proyecto es URGENTE, pues si no mejoramos la educación, no tendremos futuro.
Fuente: CanalB
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