Por Carlos E. Gálvez Pinillos, expresidente de la SNMPE
Cuando uno observa la tragicomedia en que se ha convertido el proceso electoral peruano, no nos queda más que la desolación o el estímulo a provocar un cambio radical.
Es fácil darse cuenta que, 38 partidos o planchas presidenciales y más de 7,300 candidatos al senado, diputados y parlamento andino, es demasiada gente para ser identificada, evaluada y priorizada en un adecuado orden de méritos. Esta es la encrucijada en la que estamos, al no poder tener una votación basada en atributos. Dicho esto, se vuelve imposible, para los electores, converger en la identificación y selección de los mejores para la conducción del país.
Aunque podría ser tildado de iluso, quisiera hacer una propuesta disruptiva, pero de posible aplicación en el Perú del siglo XXI y ojalá, para las elecciones de 2031.
Esto es, usar inteligencia artificial, para lograr un “Matching algorítmico entre votantes y candidatos”.
¿Qué significa esto?
Pues, puesto en fácil, que el elector no vote por personas, sino por criterios y atributos de su preferencia y que el sistema determine, qué candidatos cumplen mejor con ellos.
La Inteligencia Artificial (IA), transparente y verificable, es quien hace la selección y propuesta, siguiendo, por ejemplo, los criterios sugeridos:
De estos criterios, el votante elige los atributos que más le interesan y asigna peso a cada uno de los elegidos, hasta completar 100%. Como resultado, el sistema calcularía el puntaje y mostraría el o los que mejor coinciden con las preferencias del elector.
Las ventajas de este procedimiento son, que reduce el voto emocional; incentiva a los partidos a la selección de mejores candidatos; premia la meritocracia, la coherencia política y permite una votación informada. Pero, entre los riesgos por resolver están, los sesgos del algoritmo y la manipulación de datos.
El procedimiento planteado podría ser aplicado de tres maneras posibles:
Todo lleva a pensar, que el procedimiento del Ranking sería el más adecuado y menos polémico. Pero lo importante es, que estaríamos incorporando una mejora sustancial a nuestro sistema electoral, puesto que, los partidos se verían obligados a una mejor selección de sus candidatos, a riesgo de quedar descalificados por razones objetivas; la tarea de los electores para evaluar a los candidatos sería más sencilla y completa a partir de la IA, quien selecciona a base de los criterios que preocupan e interesan al elector; se elimina todo elemento emocional y, consecuentemente, se facilita la convergencia desapasionada de los electores por determinados grupos políticos, en beneficio de los intereses de la nación y no de grupos de poder, con intereses subalternos.
No dudo que se trata de una propuesta disruptiva, pero invito a la ciudadanía a pensar en ella y, a los políticos, a trabajar desde ahora para su puesta en práctica en las elecciones generales 2031.
Fuente: CanalB
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