Opinión

Perú y Brasil: la urgencia de avanzar hacia un verdadero TLC; por Rafael Torres Morales

Publicado el 19 de enero de 2026

Por Rafael Torres Morales, presidente de la Cámara de Comercio Brasil Perú (CAMBRAPER) / Presidente de la Federación de Cámaras Binacionales del Perú en el Exterior - FCBPE
Publicado en Expreso

 

Hablar hoy de integración económica en Sudamérica sin considerar al Brasil resulta, como mínimo, una omisión estratégica. Para el Perú, el Brasil no es solo su principal vecino geográfico, sino también el mercado más grande de América del Sur, y una de las economías con mayor peso industrial y productivo del hemisferio. Sin embargo, pese a esta realidad, ambos países mantienen inconcluso un paso fundamental para profundizar su relación comercial: la entrada en vigencia del Acuerdo de Profundización Económica Perú–Brasil, aprobado en 2016.


Este acuerdo —concebido precisamente para evolucionar desde un esquema de preferencias arancelarias hacia un verdadero tratado de libre comercio (TLC)— fue ratificado por el Congreso Nacional del Brasil ese mismo año. En el caso peruano, no obstante, el proceso quedó paralizado desde 2017 en el ámbito del Poder Ejecutivo, específicamente en el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, sin que el acuerdo haya sido remitido formalmente al Congreso de la República del Perú para su correspondiente ratificación.


Esta demora, que ya supera los ocho años, no es un asunto menor ni meramente procedimental. Está generando costos reales y crecientes en la relación bilateral. Por un lado, erosiona la confianza política y económica con un socio estratégico como el Brasil, que ya cumplió con sus compromisos internos. Por otro, retrasa injustificadamente la posibilidad de avanzar en otros frentes clave de la agenda bilateral: integración productiva, inversiones cruzadas, cadenas regionales de valor, logística bioceánica e infraestructura compartida.


Las cifras ayudan a dimensionar esta importancia. El comercio bilateral Perú–Brasil supera los US$ 5.000 millones anuales, con una estructura claramente complementaria: el Perú exporta principalmente minerales y productos agroindustriales, mientras que importa desde Brasil manufacturas, vehículos, maquinaria y combustibles. Brasil es, además, el principal socio comercial del Perú en Sudamérica, superando ampliamente a cualquier otro país de la región en volumen, población (más de 215 millones de habitantes), territorio y capacidad industrial. En términos comparativos, ningún otro mercado sudamericano ofrece al Perú un potencial de escala similar.


Persistir en la no ratificación del Acuerdo de Profundización Económica envía una señal contradictoria. Mientras el discurso oficial promueve la apertura comercial y la búsqueda de nuevos mercados, en la práctica se mantiene bloqueado un instrumento ya negociado, aprobado y jurídicamente viable, que permitiría modernizar la relación con nuestro principal socio regional. No se trata de firmar un nuevo tratado, sino simplemente de activar uno que ya existe.


Avanzar hacia un verdadero TLC con Brasil no es una concesión política ni un favor diplomático. Es una decisión estratégica para el desarrollo del Perú, para su posicionamiento como hub logístico regional y para su inserción más competitiva en las cadenas de valor sudamericanas y globales. Destrabar este acuerdo es, hoy, una necesidad impostergable.

 

 

 

Fuente: CanalB

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