Opinión

¿Qué nos ha ocurrido?; por Carlos E. Gálvez Pinillos

Publicado el 30 de marzo de 2026

Por Carlos E. Gálvez Pinillos, expresidente de la SNMPE

 

De mal en peor

 

La verdad, el Perú está “cuesta abajo en la rodada”, como en el tango. Hemos dejado germinar una clase política miserable, llena de incapaces e impresentables, donde todos se reclaman “luchadores anticorrupción”, pero dignos de colección.

 

Lo que digo no es sólo porque tenemos, como ningún país del mundo, cuatro presidentes en la cárcel por delincuentes. Si sólo ese fuera el problema, “santo y bueno”. El problema mayor, es que tenemos ahora en el gobierno y en el congreso, gente que uno se pregunta, ¿cómo llegaron hasta ahí?

 

Sacaron “entre gallos y media noche” a Dina, una incapaz. Pusieron a tontas y locas a Jerí, de quien todos nos seguimos preguntando ¿qué méritos tenía para entregarle la presidencia? Éste salió al cabo de tres meses, en medio de un escándalo. Renovación Popular forzó su reemplazo, el que recayó en Balcázar, un gris parlamentario al que designaron porque no tenían a quien designar, pero hoy en la presidencia adquirió aires monárquicos.

 

En este proceso, las calidades personales, como el aserrín, se van degradando.

 

La primera muestra de eso, fue el manejo de la designación del primer presidente del consejo de ministros (PCM). Para ello convocó a Hernando de Soto, conversó con él y lo hizo perder dos días de su vida constituyendo un gabinete, para que finalmente, de Soto se entere por la TV, que estaba juramentando un gabinete que no era el suyo y sin él.

 

El segundo episodio se produjo tres semanas después, cuando la premier Miralles recibió un oficio del secretario de la presidencia, haciéndole saber, la víspera de la presentación de investidura de su gabinete ante el congreso, que ya no se requería de sus servicios en la PCM, dejándole, tras ese mal trato, sólo el camino de la renuncia irrevocable.

 

Ahora, a sólo un mes, tenemos nuevo PCM quien, sin haberse presentado aún ante el congreso y en una semana de gestión, ya se vio obligado a cambiar al ministro de energía y minas por pedófilo.

 

Lo más preocupante, es estar en medio de una carrera electoral y ante una jauría de candidatos, tanto a la presidencia, como al congreso, que no pasarían ningún tamiz de honorabilidad, honestidad, línea de conducta política, trayectoria profesional o empresarial.

 

Cuando uno ve las listas de candidatos, se aprecia cómo se han reproducido y multiplicado, a partir de un mismo origen, como por “gemación”.

 

Veo, por ejemplo, del antiguo Solidaridad Nacional de Luis Castañeda, que compartían activamente, José Luna Gálvez, Rafael López Aliaga y César Acuña, y que ahora van por Podemos Perú, Renovación Popular y Alianza para el Progreso.

 

Resulta curioso que ahora se insulten entre ellos, cuando se califican de ser “Los Gangsters de la política”.

 

De esto diría Chávez, “Lagartos de un mismo foso”, todos mentirosos, todos populistas y ofreciendo lo que son incapaces de cumplir.

 

Por otro lado, los candidatos al senado y a diputados de los distintos partidos, con algunas honrosas excepciones, son el producto de una trayectoria decadente del congreso. La mayoría tiene una trayectoria sinuosa y de cambio de partidos, cuando no de bancada del parlamento en funciones y del pasado. Hace gracia observar las piruetas argumentales de Yonhy Lescano, tratando de desmarcarse, sin éxito, de “los niños” de Acción Popular, que él congregó y que ahora niega con el mayor desparpajo. Es curiosa la manera como estos políticos se desmarcan de sus aliados y compañeros de aventura política. Aunque parezca mentira, tenemos 485 candidatos con sentencia judicial firme y de estos, 252 con condenas penales.

 

En este desgaste y degradación de la política, venimos eligiendo dentro de un “menú” cada vez peor. Cómo habrán sido de malos los elegidos, que ya llevamos ocho presidentes en diez años y, que nadie se sorprenda si llegamos a diez. Teniendo a la segundilla de presidentes, la selección de ministros y su rotación, ya es de terror. La experiencia y prestigio personal de los designados es nula y lo que debería ser un honor, ha dejado de serlo.

 

Pero la pregunta es,

¿Tenemos alguna posibilidad de erradicar a los Gangsters de la política?

 

¿Podemos alejar a los mitómanos y sinvergüenzas de esta actividad?

 

Las cosas que observamos ahora que están en campaña. La manera como usan los recursos públicos para sus actividades proselitistas. No hablamos sólo del dinero de las dependencias donde tienen injerencia sus correligionarios, sino también de la forma como extorsionan a los trabajadores municipales o regionales para hacer campaña y manifestaciones.

 

Es por esto que el “debate presidencial”, transmitido con bombos y platillos, no es más que un mamarracho del peor nivel. Probablemente dos o tres candidatos se han diferenciado de esa triste imagen.

 

Esto sólo ha sido posible gracias al manejo mal intencionado de la reforma electoral de Martín Vizcarra, instrumentalizado por su “comisión de alto nivel”, liderada por Fernando Tuesta Soldevilla.

 

El desprecio de Vizcarra por el Perú y sus ciudadanos, lo llevó a producir este desastre y, como si fuera poco, a pretender participar como candidato, premunido de un gran cinismo y engañando a incautos, lo que sólo se pudo detener con la cárcel.

 

 

 

Fuente: CanalB

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