Escrito por Juan Carlos Suttor en el blog Sin Pelos en la Lengua
Hace unos días, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) declaró nulo el proceso de elecciones primarias del partido Acción Popular y por lo tanto quedó fuera de las Elecciones Generales del 2026. Dicho de otro modo, los excluyeron por fraude. ¡Una vergüenza!
Personajes ilustres de Acción Popular, desde el más allá y los que todavía están por acá, deben sentirse apenados, decepcionados y avergonzados por lo que se ha convertido este partido, empezando por Fernando Belaúnde Terry, Javier Alva Orlandini, Violeta Correa, Sandro Mariátegui, Javier Arias Stella, Gastón Acurio Velarde, Eduardo Orrego Villacorta, Manuel Ulloa Elías, Fernando Calmell del Solar, José María de la Jara y Ureta, Francisco Miro Quesada Cantuarias, Ciro Alegría, Juan José Vega, Carlos Cueto Fernandini, Uriel García, Javier Díaz Orihuela, entre muchos otros, que hicieron y siguen amando tanto al Perú.
Y lo lamento especialmente por dos personas a quienes aprecio mucho, Víctor Andrés García Belaúnde (Vitocho) y con una generación menos, María del Carmen Alva Prieto, quienes hubieran sido unos excelentes representantes en nuestro próximo Parlamento. Ambos tienen la experiencia, la sapiencia y la energía necesarias para mover a un Senado que será complicado y con mucho poder, pero ya fue.
¿Nombrar responsables o culpables en AP de su destrucción, porque ya no le veo futuro?, al igual que al Partido Popular Cristiano (PPC), otro partido "histórico" que también desaparecerá. Hoy todos o casi todos los partidos son vientres de alquiler, sin idearios, sin principios, sin valores, solo con intereses económicos. Algún día la señora Lourdes Flores Nano me dijo que en política, todos buscan su metrito cuadrado de poder. Nada más cierto y nada más asqueroso, pero en el 99% de los casos, es la realidad. Para los que quieren participar en la política activa, el Perú es la última de sus prioridades.
Sin ser un asiduo seguidor de Acción Popular, pero siendo la noticia de los últimos días y respetando y admirando su gran trayectoria, ¡cuatro presidentes!, dos veces Fernando Belaúnde, Valentín Paniagua y Manuel Merino, tal vez asignaría la primera responsabilidad de esta catástrofe a sus líderes históricos, quienes desde su posición se hicieron de la vista gorda —laissez faire, laissez passer—, permitiendo que personajes deleznables como Mesías Guevara, Yonhy Lescano, el grupo de "Los Niños", el presidente del partido Julio Chávez Chiong y otros manejaran el partido de acuerdo a sus oscuros intereses. Pero el peor de todos, Alfredo Barnechea, supuestamente involucrado en este fraude, que terminó excluyendo a Acción Popular de las Elecciones Generales 2026.
Cuando la tradición acciopopulista había sido la de "un militante, un voto". El origen de este lamentable entuerto habría empezado el domingo 30 de noviembre, cuando por la presión del presidente del partido se eligió a los 75 delegados, un proceso perverso en verdad. A la sazón, las encuestas internas, en la fecha daban un 49% de preferencias a Julio Chávez, un 23% a Alfredo Barnechea y un 21% a Víctor Andrés García Belaúnde.
¡Oh sorpresa! Una semana después, el 7 de diciembre, cuando se realizan las elecciones internas, Julio Chávez registró 26 votos, Alfredo Barnechea 37 votos y el buen Vitocho García Belaúnde 3 votos. Hubo otro candidato que obtuvo un voto.
¿Qué pasó y aquí está directamente involucrada la señora Cinthia Pajuelo, presidente de la Comisión Nacional Electoral de AP?
¿Fraude? Todo apunta a que sí.
Pero vayamos al fondo del asunto, ¿Quién es ese personaje siniestro, llamado Alfredo Barnechea, para mí el responsable de la desaparición de Acción Popular?
Pues a mi modo de ver es un "don nadie", un personajillo que aparece cada cierto tiempo con apetitos electorales porque sueña con aparecer en algún libro de historia de primaria. No solo aparece cada cinco años en Acción Popular, antes también pasó por el Apra, lo cual demuestra que no tiene lealtades sino intereses.
Tuvo la habilidad de casarse con una señora muy decente y de buena familia, bastante menor que el, hija de la esposa de don Javier Pérez de Cuéllar, lo cual este infeliz aprovechaba para llamarse "yerno" de nuestro expresidente de la ONU.
No vale la pena comentar ese vergonzoso acontecimiento que sucedió hace algunos años en la playa La Quebrada, cuando su fiel y correcta esposa partía de viaje y tuvo que regresar encontrando algo incorrecto en su casa, de lo cual todo Lima tuvo que enterarse.
Recuerdo también, sobre este patán, que, con un grupo al que pertenezco y con el cual solemos reunirnos cada dos semanas, en época de pandemia nos juntábamos de manera virtual, y él fue el invitado en alguna ocasión. Empezó su alocución, con su voz engolada, mencionando que a pesar del cambio de hora, pues él se encontraba en Madrid, para estar con nosotros, había tenido que dejar a su familia en un restaurante de 3 estrellas Michelin, motivo más que suficiente para salirme de ese Zoom. Y claro, ahí se entiende porque este huachafo arribista, sin oficio ni beneficio, más que el dinero de su familia política, fuera incapaz de comer un pan con chicharrón.
Acción Popular, ya en manos sucias, lo recibió con los brazos abiertos y ahí están los resultados.
Fuente: CanalB
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