La actividad minera en el Perú se consolida como uno de los motores más influyentes para el empleo y la mejora en el acceso a servicios básicos, de acuerdo con estimaciones del Instituto Peruano de Economía (IPE). El impacto positivo del sector se refleja de manera clara en regiones del sur como Moquegua y Tacna, donde los niveles de empleo adecuado alcanzaron un 67.5% y un 56.8% respectivamente en 2025, cifras que superan el promedio nacional.
Este efecto dinamizador no se limita únicamente a los puestos de trabajo en los yacimientos, sino que genera un importante efecto multiplicador: por cada empleo minero directo se generan alrededor de seis puestos indirectos en Moquegua y siete en Tacna, sumando en conjunto cerca de 226 mil empleos en ambas regiones durante ese año.
El beneficio directo en el bienestar cotidiano de las comunidades del entorno minero queda evidenciado en la evolución del acceso a infraestructura esencial como la electricidad pública. Según datos de acceso a alumbrado público recopilados entre 1972 y 2017 en distritos del área de influencia de la empresa Southern Perú Copper Corporation (SPCC), la cobertura en las viviendas pasó históricamente de un 34.8% a un 82.7%. Este porcentaje supera de manera constante a la evolución registrada en otros distritos de control comparables pero sin actividad minera, los cuales pasaron de 15.0% a 79.4% en el mismo periodo.
En materia de reducción de la pobreza, el análisis del IPE sobre las regiones mineras —aquellas donde el sector representa al menos el 10% del PBI regional— muestra una tendencia favorable entre los años 2005 y 2019. Zonas con alta presencia minera como Pasco, Tacna, Moquegua, Áncash y Cajamarca experimentaron marcadas reducciones en sus puntos porcentuales de pobreza monetaria. No obstante, el informe precisa que existe una gran heterogeneidad en la eficacia con la que las 200 municipalidades provinciales y distritales que reciben las mayores transferencias mineras gestionan y ejecutan dichos recursos.
A nivel fiscal, la contribución financiera de la minería al Estado peruano resulta determinante para las finanzas públicas locales. En el periodo comprendido entre 2004 y 2024, tomando como referencia a SPCC, la empresa aportó más de S/ 49 mil millones en términos reales, lo que representa cerca del 60% del presupuesto total histórico sumado de las regiones de Tacna y Moquegua. Estas cifras demuestran el peso crítico que ostenta el canon y las regalías mineras como fuente de financiamiento para los gobiernos subnacionales en el país.
Hacia el futuro, las proyecciones señalan que el principal reto consiste en transformar eficientemente esta riqueza en un bienestar sostenible. En los próximos 10 años, se prevé que ambas regiones reciban alrededor de S/ 18 mil millones adicionales provenientes de la minería, una suma equivalente a 18 veces el presupuesto total del Programa Juntos o a 88 veces el costo de construcción de los Colegios de Alto Rendimiento (COAR) realizados en dichas zonas. Convertir esos recursos en obras públicas y servicios de calidad dependerá de la capacidad de gestión de las autoridades locales.
Fuente: CanalB
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