Opinión

El Perú mira al Pacífico; por Juan Carlos Mathews

Publicado el 09 de septiembre de 2026

Por Juan Carlos Mathews, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la USIL
Publicado en Perú21


En los últimos años, se ha vuelto cada vez más frecuente escuchar que el Perú puede convertirse en un hub para América Latina y Asia-Pacífico. El término no es casual. Un hub es un punto estratégico de conexión, distribución y acceso a mercados. La pregunta es inevitable: si nuestra ubicación geográfica siempre ha sido la misma, ¿por qué hoy esta posibilidad resulta más real que nunca?

 

La respuesta se encuentra en la convergencia de varios factores que están modificando la posición competitiva del país. Sin embargo, antes de aprovechar esta oportunidad, es indispensable preservar dos condiciones fundamentales: estabilidad macroeconómica y seguridad jurídica. Sin ellas, cualquier estrategia de atracción de inversiones pierde sustento. Afortunadamente, las expectativas empresariales continúan ubicándose en terreno optimista.

 

El primer elemento es la infraestructura. Aunque el Perú mantiene importantes brechas pendientes, especialmente en transporte, salud, educación y saneamiento, también es cierto que se han producido avances significativos. La modernización del puerto del Callao, el desarrollo del puerto de Chancay y la participación de operadores globales de primer nivel están redefiniendo nuestra capacidad logística. Hoy, la ruta Chancay-Shanghái permite reducir hasta diez días de navegación respecto de otros puertos sudamericanos y hasta dieciséis días frente a ciertas alternativas brasileñas. En un contexto internacional donde los costos logísticos son determinantes, esta ventaja resulta extraordinariamente valiosa.

 

A ello se suma la nueva infraestructura aeroportuaria. El renovado Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y, próximamente, el aeropuerto de Chinchero fortalecen la conectividad del país y facilitan el transporte de pasajeros y de productos de alto valor agregado, como frutas y hortalizas frescas destinadas a los mercados internacionales.

 

El segundo factor es la apertura comercial. Perú cuenta con 23 tratados de libre comercio vigentes que le permiten acceder a más de economías, incluyendo mercados estratégicos de Asia como China, Japón y Corea del Sur. Esta red de acuerdos convierte al país en una plataforma privilegiada para empresas que buscan abastecer mercados internacionales con menores costos y mejores condiciones de acceso.

 

El tercer componente es la reciente implementación de las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP). Su reglamentación abre la posibilidad de ofrecer incentivos tributarios y aduaneros que mejoran sustancialmente la competitividad de nuevas inversiones orientadas a la exportación. Para una empresa que decida instalarse en el Perú, la combinación de menores costos logísticos, acceso preferencial a mercados internacionales y beneficios tributarios puede representar una ventaja difícil de igualar en la región.

 

La oportunidad es evidente. Convertirse en un hub regional no significa únicamente mover más contenedores o recibir más inversiones. Significa generar empleo formal, atraer tecnología, impulsar la descentralización productiva y fortalecer la inserción del Perú en las cadenas globales de valor.

 

Las condiciones comienzan a alinearse. El desafío ahora es actuar con visión de largo plazo para convertir una ventaja potencial en una verdadera estrategia de desarrollo nacional. Porque los hub no se construyen únicamente con infraestructura; se construyen con confianza, competitividad y una clara apuesta por el futuro.

 

 

 

Fuente: CanalB

Noticias relacionadas

Escribe un comentarios
Últimas publicaciones